Hoy en día, preguntarle al Internet sobre cualquier tema es muy común para una gran parte de la población mundial. El uso que le damos al internet está muy relacionado con los grandes buscadores de información como google, yahoo y bing. La forma común de iniciar una sesión de navegación en el Internet es con una búsqueda en cualquiera de estos tres sitios, le preguntamos al Internet todo.
Pero, nos hemos puesto a pensar ¿a quién en realidad le preguntamos?, tal pareciera que tenemos una confianza ciega en los "espíritus" del Internet.
Con el própósito de ilustrar la idea central del artículo, tomaré una experiencia vivida con un grupo de amigas al realizar una consulta en Internet de una crema reafirmante para el busto. Iniciamos ingresando en google, lo más parecido a la idea de compra: "cremas reafirmantes de busto".¿Cuál fué resultado de esta consulta?: 13,500 sitios que el buscador encontró con la coincidencia de las palabras.
Es imposible analizar cada sitio y si consideramos que el buscador de alguna forma los ordenó de mayor a menor importancia, se puede suponer que la primer liga puede ser la mejor. ¿Que información contiene esta primer liga? A primera vista una página que parece ser de una empresa o clínica seria, que trata el tema de aumento de pecho.
Al seguir leyendo la página nos percatamos de que está plagada de anuncios google (AdWords) y la información que pudiera servir se encuentra ubicada después de la gran cantidad de anuncios. Llegamos a la información. La página contiene 11 microartículos, algunos incluyen un video de youtube. Los artículos no están firmados por nadie y presentan información muy general y nada concluyente hacia el tema buscado. La página es un engaño, un fraude. El resultado es que perdemos el interés en Internet, suponemos y en parte con justificada razón, que es una fuente informal y vaga de información.
Si no perdemos la paciencia seguimos abriendo páginas, algunas corresponden a empresas comercializadoras y fabricantes que promocionan cremas reafirmantes para el busto; otras, las menos, de clinicas, servicios públicos o privados de salud incluyen información muy seria del cuidado y tratamiento del busto en las diferentes etapas de la vida de una mujer. Sin embargo, llegar a esta información no fue fácil. Muchos se quedan con lo primero.
¿Por que sucede esto? Si el Internet es la supercarretera de la información que nos puede llevar a útiles artículos de prestigiadas enciclopedias escritas por la comunidad como es el caso de Wikipedia; o a los portales de importantes universidades e institutos de investigación, ¿por qué en una consulta fácilmente caemos en veredas que nos llevan a información imprecisa y en muchos casos falsa?
Lo que tenemos que considerar al navegar en Internet, es que el cyberespacio es un mundo similar al mundo real. En nuestra vida diária no damos crédito de inmediato a la información que nos proporciona cualquier desconocido. Por ejemplo, cuando un vendedor toca a nuestra puerta a ofrecernos un producto milagroso, generalmente somos desconfiados. Antes de comprar analizamos, evaluamos y si la mercancía verdaderamente nos convence compramos. Sin embargo, en el Internet no nos damos el tiempo para hacer ese trabajo de selección de información.
En el Internet existen personas que publican páginas con contenidos con información falsa y publicidad engañosa, incluyen la información de productos o servicios inútiles. Éstas son trampas que tienden al Internauta para atraparlo en sus páginas osciosas. ¿Por qué hacen esto? ¿Qué ganan atrapando Internautas cuando la inversión en la publicación de páginas en Internet es costosa?
La respuesta la encontramos en el modelo de publicidad. Atrapar tráfico en una página que ofrece ligas publicitarias representa jugosas ganancias que se incrementan con cada click que hacemos a la publicidad. El modelo no es malo, el problema es que solo hay dos formas de atrapar tráfico, con contenidos de calidad y útiles o engañando a los Internautas. Muchos prefieren la segunda opción.
Con el propósito de mejorar el resultado de las búsquedas de información que haces en Internet, te recomiendo lo siguiente:
No te quedes con la primer página del resultado de la búsqueda.
Prefiere las ligas a fabricantes o comercializadores conocidos.
Evita los anuncios clasificados.
Muy importante, si encentras una página plagada de anuncios, generalmente debes desconfiar. Ten cuidado, en muchas ocasiones los anuncios pagados se muestran como inocentes ligas.
Consulta fuentes oficiales de información o servicios públicos reconocidos.
Prefiere los dominios .edu, .org y .gob.
Espero que esta información te sea de utilidad, y recuerda... ten mucho cuidado cuando le preguntas a los espíritus!